viernes, 11 de febrero de 2011

Donde se toman decisiones

Un objetivo esencial que Jerez debiera tener en su planificación de ciudad es ser sede de organismos tantos provinciales como supraprovinciales, lo cual no tiene nada que ver con la cuestión de "capitalidad", sino de la valía de Jerez como ciudad.

¿Hay ventajas? Es evidente que sí. Ser sede implica el asentamiento de empresas, toma de decisiones políticas, mesas de contratación, generación de puestos de trabajos públicos cualificados, tales como funcionarios, laborales y empresas públicas. Otras son menos evidentes pero que suceden: redes de comunicaciones buscando la centralidad de la ciudad (basta ver la red de Cercanías y tranvías en/desde Cádiz), hasta la propia proyección mediática de la ciudad.

De primera mano, se podrían resumir en:

Generación de empleo. Crea empleos directos y cualificados, que aportan riqueza social a la ciudad.

Desarrollo de un tejido empresarial y dinamismo económico. Una institución cuyas decisiones afecta al negocio de otras empresas atrae a éstas a la ciudad. También genera servicios paralelos y derivados, como proveedores, servicios, etc.  

Autoestima de la ciudad. La proyección mediática y la categoría de ciudad influye en la autoestima de una ciudad: “creer que aquí sí se puede”. Ser sede de instituciones relevantes consigue impulsar la idea que los propios ciudadanos tienen de su propia ciudad.



Plaza del Mamelón, Jerez de la Frontera


Actualmente, Jerez es sede del Consorcio de Aguas de la Zona Gaditana, que anteriormente había sido parte de la Agencia Andaluza del Agua. Esta es la entidad supramunicipal de mayor relevancia en el sentido de toma de decisiones. En otro ámbito, también acoge la sede central de Correos, por la lógica del aeropuerto y su posición céntrica en la provincia. 

Con menos capacidad de decisión y con mayor similitud está el Centro Andaluz de Flamenco, cuyos objetivos se resumen en la salvaguardia de valores flamencos, investigación y divulgación, y recopilación de material flamenco. 

Se trabaja en la línea del Centro Nacional de Flamenco (CNF), que sí sería un centro de decisiones, según las declaraciones en 2008 del Ministerio de Cultura, que también anunció que el complejo “podría contar con una nueva unidad del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música”.

De esto se extraen dos primeras conclusiones:

a) El proyecto del Centro Nacional de Flamenco nació en la propia ciudad, que luego fue elevado. Es decir, la ciudad debe ser proactiva, constante y luchar por ser sede de estos organismos. La diplomacia no debe restar ambición: Jerez debe aspirar a más.

b) Se debe perfilar qué razones puede y debe esgrimir la ciudad para acoger estos organismos. El flamenco puede verse claro, pero no se puede cerrar a otros que renueven y enriquezcan la imagen e identidad de la ciudad. Un claro ejemplo sería Marbella, que es sede del Centro Andaluz de Inteligencia Turística (Andalucía Lab), organismo que depende de la Junta de Andalucía. Jerez debe optar a organismos tecnológicos y de nueva generación, y poner en valor todos los factores que la hagan la sede idónea.

En definitiva, Jerez debe estar abierta y atenta, ser insistente y diplomática, inteligente y capaz de “venderse”. Ser sede no es fácil, más aún cuando no se es capital política, pero no es imposible.

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